Las Mujeres y el Derecho de Acceso a la Información en Guatemala

¿Qué es el acceso a la información?
El acceso a la información, también conocido como libertad de información, es un derecho humano fundamental consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Actualmente, 4 mil millones de personas en 100 países de todo el mundo disponen de este derecho. El acceso a la información permite al público en general solicitar y recibir información en posesión de los gobiernos, y a menudo, entidades privadas que ejercen funciones públicas o que reciben fondos públicos. Para los gobiernos, un régimen de acceso a la información ayuda a aumentar la confianza de la ciudadanía al transparentar la toma de decisiones, ayuda a la administración pública a ser más eficiente y eficaz, y permite que recursos escasos sean aplicados correcta y efectivamente. El acceso a la información también permite a los ciudadanos participar de manera más significativa en la vida pública y asegurar el ejercicio de otros derechos humanos, incluidos el derecho a un ambiente seguro, a la educación y a servicios de salud. Puede ayudar a garantizar que los servicios sociales lleguen a las personas más desfavorecidas y marginadas, coadyuva en garantizar una responsabilidad social genuina y promueve el empoderamiento económico.


¿Qué importancia tiene para las mujeres?
A menudo, las poblaciones más marginadas son las que más padecen un acceso limitado a la información, y esto es particularmente cierto en el caso de las mujeres. Las mujeres enfrentan con frecuencia una doble carga: la generación de ingresos y el cuidado de sus familias. Un número desproporcionado de personas que viven bajo la línea de pobreza (aproximandamente $1 USD al día), son mujeres. Las oportunidades económicas para las mujeres siguen siendo limitadas. En América Latina todavía existe una importante brecha salarial basada en género; las mujeres están empleadas principalmente en los sectores domésticos y de servicio, y no en sectores mejor pagados como la alta tecnología o industrias especializadas. Sin embargo, estudios indican que las mujeres invierten hasta el 90 por ciento de sus ingresos en sus familias y comunidades; en cambio, los hombres invierten un promedio de 30 a 40 por ciento. Aunque en las últimas décadas, la matrícula de las niñas en enseñanza primaria ha aumentado, todavía está lejos de ser universal. Las niñas/mujeres que cursan educación postprimaria se enfrentan a una situación desigual, no toda la educación para niñas/mujeres es de la misma calidad que la recibida por niños/hombres. Asimismo, las mujeres son más susceptibles y están más afectadas por la corrupción, la cual florece con mayor opacidad. Con un verdadero acceso a la información las mujeres pueden transformar sus vidas, familias y comunidades.


En resumen, el acceso a la información:

  •  Permite a las mujeres tomar decisiones más eficaces, por ejemplo, en relación a los derechos de propiedad, educación, empleo, etcétera.
  •  Permite a las mujeres conocer y ejercer la gama completa de sus derechos.
  •  Ayuda a las mujeres a participar más plenamente en la vida pública.
  •  Es fundamental para que los gobiernos y los proveedores de servicios públicos rindan cuentas y para reducir la corrupción.
  •  Reduce brechas de género y ayuda a empoderar a las mujeres.
  •  Ofrece oportunidades para aumentar el empoderamiento económico de las mujeres.

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